Redecorando, reconectando, reelaborando ando

Originales

Llámalo sentimental, o llámalo masoquismo, pero desmontar tornillo a pixel la librería que has intentado sostener durante 5-6 años tiene su puntito humano. Ir devolviendo libros, ver desaparecer estanterías, descolgar obras de arte, vender muebles y reciclar cientos de albaranes, vaciar en definitiva, y crear el vacío, ha sido tan satisfactorio durante este mes, como satisfactorio está siendo redecorar con los retales que han quedado, mi pequeño hogar.

Durante todo este tiempo hemos recibido muchos ánimos, alguna que otra crítica y algunos abrazos. Muchos tipos de abrazos. Algunos que quiero destacar como el de Maria Verdugo Althöfer, o Felipe Bollaín, cuyos abrazos visuales podéis ver en la imagen principal junto al Pablo Gallo.  A estos y los demás abrazos, públicos o privados, que sepáis que los llevaré conmigo hasta que la memoria nos separe 😛

estudio

El estudio

Entre los pasos del niño por el pasillo, vuestras huellas arañando las paredes y vuestros libros (Eva, Iván, …) desnudándose sobre la mesa de trabajo, se ha ido construyendo el nuevo estudio, el real y el virtual, del que ya van saliendo los primeros trabajos: una revista digital, el diseño de la colección Los Cuadernos del Salón de Carmen Camacho, los nuevos diseños de la editorial Palimpsesto, etc.

El estudio es, o quiere ser también, en este afán de decoración y construcción, una ventana abierta a todos aquellos incautos que piensan (como yo en su día pensé) abrir una editorial y no tienen muy claro cómo hacerlo. Poco a poco iré deconstruyendo los procesos aprendidos, por las malas o por las buenas, en sucesivos post como este que enlazo, en una afán de aunar la teoría con la práctica, y que al final, os llevarán a la conclusión de que en realidad, lo principal, como todo en este país de todos los demonios, no se trata de lo bien o mal que hagas las cosas (aunque hacerlo bien es un plugin de potencia) sino que, más bien, se trata de a quién conoces y a quién conoce ese que conoces. Y así sucesivamente. Así pues, revisa tus habilidades sociales antes de empezar 😉