Preedición

Parece ser que te sientes editor, que presientes que publicar un texto es algo más que ganar algo de dinero, que este es una consecuencia necesaria tan solo. Sientes que puedes aportar algo a esa maraña de talento ante la que te encuentras desnudos impresos en PDF o manuscritos a Word® con su espaciado estándar e impersonal. Es posible que no pretendas autopublicarte, o al menos no será un fin secundario, ni terciario. Seguramente tus amigos juntaletras no te hayan animado a lanzarte a la edición para que les publiques. Por supuesto, no perteneces a un grupo de escritores frustrados con la industria, incomprendidos, sin más lectores que ellos mismos, expuestos a la estimada crítica de la mesa camilla. Tampoco serás un “ente-agenda de contactos” con un objetivo equivocado y que hayas perdido la visión al verte inmerso en una burbuja editorial a la que ya no le cabe más aire y que se ahoga en su propia sopa de letras.

Además del sentimiento, y la personalidad, habrás tenido muy en cuenta el contexto. Si no lo has hecho aún, te dejo el enlace a uno de los primeros documentos que pueden hacer que te sitúes dentro del panorama actual del sector del libro en España. Hay más, tu curiosidad te hará encontrarlos.

Definición

Entonces, ya situado, probablemente, habrás pensado en este concepto: preedición. Esta palabrota señalaría todos aquellos procesos que pueden englobarse entre la creación o desarrollo de una idea hasta la elaboración y redacción del proyecto editorial. Por lo tanto, son todas las fases previas a la producción de una publicación y las que permiten valorar si se decide iniciar la edición de una colección, un libro, una revista (o no) y cuáles serán las características que los definirán, en qué momento aparecerán y las acciones de comercialización que se llevarán a cabo.

Otros conceptos

Aquí nos encontramos con conceptos sobre los que merece la pena parar y pensar más de un minuto, y no dejarse llevar por ningún tipo de idea pseudoromántica:

  • Política editorial (mantra: work in progress): Redefinir el proyecto a causa de las variaciones y los cambios —amenazas y oportunidades—que se producen en la sociedad que nos rodea.
  • El catálogo: Fundamental, nucleico: explica cómo es la editorial, cómo se planifica su fondo y qué características comparten los diferentes proyectos editoriales.
  • Los autores: Son el valor intelectual. Ellos marcarán el reconocimiento de un determinado prestigio entre los lectores. Tengo la firme convicción de que el editor debe cuidar de manera especial la relación que establece con los autores. La editorial debe tener siempre una relación contractual (por escrito—enlace a modelo de contrato—) con el autor, definir concienzudamente todas y cada una de la cláusulas que detallarán los derechos, deberes y obligaciones de los autores y del editor. Tener y mantener una buena relación con el autor es también una garantía de continuidad de nuestros proyectos. El editor debe ser consciente de que si trata bien, con total transparencia y de manera justa, al autor, ese autor será fiel al sello editorial y podrá ser un buen embajador de su política.
  • Contenidos: Es importante que el lector busque en nuestro catálogo esperando encontrar una temática específica, un determinado nivel en los contenidos, una específica forma más o menos rigurosa con que se tratan.
  • Tratamiento editorial: La clase de libro que editaremos, el formato, la tipografía, los recursos gráficos, la materia prima, la encuadernación, etc.
  • Los lectores: Nuestros valedores.
  • Política comercial: La determinación de los precios, la elección de las formas o puntos de distribución y venta.
  • Política promocional: Medios de comunicación: Es necesario considerar qué debe ser promocionado por unas vías y por otras, etc.

Proyecto Editorial

Tras darle más de una vuelta… tendrás que tomar partido y definir el proyecto editorial. Esto es, responder a toda una serie de preguntas que constituyen su carácter determinante y diferenciador:

  • ¿Qué editamos?

    Hay que escoger las colecciones, los títulos y los autores que van a publicar en nuestra editorial. Es importante que los proyectos sigan una coherencia temática, ideológica… Es decir, editar, por ejemplo, libros de carácter científico pero no literario, etc., sobre todo si estamos en un proyecto pequeño sin acceso a grandes capitales. Al responder a esta pregunta debemos garantizar la coherencia de nuestro proyecto editorial y de su política. Para mí, esta elección fue siempre equivalente a la elección meticulosa que un escritor realiza en sus textos: el editor escribe con su catálogo y habla por él.

  • ¿Por qué editamos?

    La respuesta a esta pregunta nos desvelará los objetivos que, como empresa editorial, nos hemos formulado y el sentido de nuestra acción de editar en el contexto de la sociedad que nos rodea y que representa nuestro mercado real y potencial.
    Los objetivos que formulemos crearán una misión y prepararán el futuro: nos configurarán como marca, con un sello de identidad.

  • ¿Para quién editamos?

    Es relevante conocer a nuestro lector quien va a escoger nuestros contenidos y que va a reconocer en ellos nuestra política editorial.
    ¿Quién es nuestro lector? ¿Cómo es? ¿Dónde se encuentra? ¿Cómo podemos llegar a él? y ¿Cuál es la mejor manera de darle a conocer nuestras publicaciones? Etc. son unos buenos primeros interrogantes. Todos estas respuestas nos deberían mostrar las necesidades y motivaciones, sus razones e impulsos a la hora de escoger y leer nuestros títulos.

  • ¿Con quién editamos? 

    Colaboradores (traductores, correctores, maquetadores, diseñadores, fotógrafos, realizadores de vídeos…) y de los proveedores (papeleros, grabadores, impresores, librerías…).

  • ¿Contra quién editamos?

    La competencia existe, aunque no la quieras o no creas en ella. No está de más echar un vistazo y ver si tu propuesta o pleanteamiento ya existe y está implantado y hasta qué punto lo está.

  • ¿Cuándo editamos?

    Hay fechas claves, como Navidad o El día del Libro, otras que son relevantes como Ferias y otros muchas que van ligadas a la actualidad, que suelen ser publicaciones de muy corto recorrido y gran desgaste. Estas tendrán que tener más en consideración sus tiempos…

  • ¿Cuánto editamos?

    Deberíamos considerar qué presencia queremos tener en el mercado editorial. Por ejemplo, el número de colecciones que editaremos, la cantidad de títulos diferentes que saldrán al año, y también qué tirada imprimiremos de nuestros títulos o la modalidad (bajo demanda, única, limitada, etc.), si las publicaciones digitales estarán en acceso abierto, si habrá una suscripción para las mismas, etc.

  • ¿Cómo editamos?

    Todo sello publica esperando que sus lectores identifiquen el libro o la revista, etc., con la editorial. Por lo tanto, hay una “manera de hacer”, un House style que condiciona la presentación externa e interna de nuestro producto editorial. Por esta razón es bueno pararse a definir, a partir de unos criterios técnicos y estéticos (y por qué no, también ideológicos), las colecciones en su apariencia externa y también en su composición interna.

Hasta aquí un previo al previo. Un primer concepto al que acercarte pausadamente. Si aún conservas tus sentimientos y sensaciones del primer párrafo, quizá vuelvas a este sitio de nuevo.

 

 

 

Una respuesta a “Preedición”

Deja un comentario