En serie negra

Que no suene grave, ni agudo.
No quiero.
Mantenerme en un medio sin tildes,
con este tono llano, de estrellado;
resulta también enfermizo
demasiado, incluso, calculado.
Más, si rima. Además, con participios.
(Atado, amordazado, golpeado,
violado, raptado, juzgado,
sometido.)
Te arrastré y te colgué en este saco
de boxeo.
No sé,
necesito en mi obra algo de lucha,
un gesto al menos agónico y esdrújulo
no poner comas
contraer
el entrecejo que sospeches
o que dudes
que no mires si estás dentro
y eres horror
desconcierto
que no entiendas
al menos
(¡Que alguien apague la rima,
que me pierdo!)
Por esto me gusta el cuchillo al final
Jugar a sajarte los dos pezones
por ejemplo, y darte un beso
como si fueras la primera vez
luego
adorarte mutilado, en éxtasis yo ya
tu no lo sé y no quiero gustarte
                                                que salpique
que me grites
y blasfemes joder
Por eso y a la vez
que incide que rompe abre y desgarra
hacia dentro, todo, hasta
la empuñadura;
por eso (y a la vez)
la manía esta tonta que tengo
de retirarte
de un golpe la mordaza
y chupar
tu
último
aliento,
cabrón.

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